A un metro de…

A UN METRO DE …POLÍTICA

A partir de ahora, una nueva serie de entradas irán destinadas a desentrañar quién fue Alonso Martínez, Serrano o Ríos Rosas. Como son tantos los políticos que inundan las paradas de metro, esta sección irá dividida en dos; por un lado, algunos de los  personajes del XVII-XIX y por otros aquellos que fallecieron ya en el siglo XX. ¡Esperemos que os guste la nueva sección y que os anime a conocer quién es quién!

  • LÍNEA 1. 
    • Ríos Rosas: Antonio Sánchez del Río y López de la Rosa (1812-1873) licenciado en Derecho y nacido en Ronda, pronto se inició en la política. De hecho, un jovencísimo Ríos Rosas fue elegido diputado a los 24 años, representando al Partido Moderado. Pero como bien sabéis, los inicios del siglo XIX fueron muy duros a nivel político- social, por lo que el joven, no pudo ostentar su cargo, debido a que las Cortes no se reunieron por “La Sargentada de La Granja”, ocurrida en 1836. Permaneciendo un tiempo en su Málaga natal, retomó la política nacional, participando en la comisión encargada de realizar la Constitución de 1856 y llegando a ser presidente del Congreso de los Diputados en 1863,1865 y 1872. Los cronistas de la época lo describen como honesto y culto y un perfecto orador, capaz de amoldar sus discursos a todas las situaciones políticas.
 
 
  • LÍNEA 2.
    • Manuel Becerra: Manuel Becerra y Bermúdez (1820-1896) gallego de nacimiento, llegó a Madrid siendo un adolescente en busca de una mejor vida, algo que encontró puesto que consiguió entrar por méritos a la Escuela de Ingenieros de Caminos, aunque nunca terminó sus estudios. Pronto descubrió que lo suyo era la política, participando con la izquierda en algunas de las revueltas habidas en la capital en el 1848. Un año más tarde, se unió al Partido Demócrata junto a Rivero, Avecilla o Salmerón. Después de su participación en determinadas revueltas, se vio obligado a salir del país y, a su regreso, decidió dejar la política a un lado y retomar los números, creando una academia de matemáticas para ayudar a todo el que lo necesitase. Sin embargo, esta postura no duró mucho, y en 1865 volvió a tomar las riendas de la política pero desde una postura más moderada. Pasó de republicano a monárquico, puesto que ahora comprendía que Democracia y Monarquía podían ser compatibles, aunque participó en la Revolución de la Gloriosa y formó parte de la Junta de Gobierno en nombre del Partido Demócrata. Becerra también tuvo su papel en el ayuntamiento de Madrid, del que fue concejal y representó a la provincia de cuenca en el Senado.
  • LÍNEA 3.
    • Argüelles: Agustín de Argüelles (1776-1844) fue enviado a Londres por Godoy a comienzos del tumultuoso siglo XIX, donde se adentró de lleno en la política española, participando en las Cortes de Cádiz y en la creación de “La Pepa” o también Constitución de 1812. Tras varios encontronazos con el rey Fernando VII se ve obligado a marchar a Londres, volviendo, de nuevo para su participación en la posterior constitución de 1837. Sus valerosos discursos en contra de la esclavitud, le valieron el sobrenombre de “Arístides Español”. Recuerda que también podrás conocerlo en la Línea 4 y Línea 6.
  • LÍNEA 4.
    • Serrano: Francisco Serrano y Domínguez (1810-1885) nacido en el seno de una familia militar gaditana, llegó a ser mano derecha de Espartero durante la Regencia de éste en la minoría de edad de la reina Isabel II, sin embargo, terminó uniéndose a Prim para marchar contra Espartero y siendo uno de los presionaron al general para nombrar a la reina mayor de edad con tan solo 13 años. El trato de Isabel II hacia Serrano fue claro: llegaron a ser amantes durante un par de años. Después de esto, el general decidió unirse de nuevo a Espartero en la Vicalvarada pero, una vez más, le dio de lado en pro de O’Donell, junto al que formó La Unión Liberal. Tantas fueron sus idas y venidas de bandos políticos que apoyó el exilio de Isabel II y lideró el último gobierno de la I República.
  • LÍNEA 5.
    • Marqués de Vadillo: Francisco Antonio de Salcedo y Aguirre (1646-1729) fue un corregidor de Madrid y consejero de Indias, que tuvo un papel importante durante la Guerra de Sucesión, apoyando en todo momento a la nueva dinastía, quien le otorgó una plaza de Consejero de Indias de capa y espada (corregidor que debía de servirse de alcaldes mayores durante los actos jurisdiccionales). No debemos olvidar su gran labor arquitectónica, renovando el Hospicio y el Puente de Toledo, entre otros.
  • LÍNEA 6. 
    • Príncipe Pío: Francisco Pío Saboya y Mura (1675-1723) italiano de nacimiento, se enroló pronto en el ejército y llegó a ser gobernador y capitán general de la ciudad de Madrid e 1714, hasta que fue cesado de este puesto por los cambios producidos por los Decretos de Nueva Planta impuesto por la recién llegada dinastía borbónica. Después de esto, pasó a Cataluña donde marchó en contra de los movimientos austracistas. A pesar de tener una vida tan ajetreada, murió arrastrado por el agua durante una tormenta en Madrid. No debemos olvidar que fue propietario de la montaña donde hoy en día tenemos el Templo de Debod y que, igualmente, si vas en las Línea 10 también lo conocerás.
  • LÍNEA 9:
    • Príncipe de Vergara: Joaquín Baldomero Fernández-Espartero Álvarez de Toro. (1793-1879) nació en Ciudad Real y, de origen humilde, llegó a entrar ingresa en la Academia Militar de Ingenieros, recién instalada en la Isla de León (Cádiz), de donde salió al año siguiente con el grado de teniente. Poco después pasaría a luchar en las numerosas guerras que libró España durante el siglo XIX, como la Guerra de Independencia, la Guerra Carlista y la Guerra de América. Tras su regreso a la península, después de haber participado en el batallón venezolano, es nombrado Ministro de Guerra y presidente de la Regencia durante la minoría de Edad de la Reina Isabel II. Capitán general en 1838, su brillante participación en la Guerra Carlista culmina el 31 de agosto de 1839 con el denominado “Abrazo de Vergara” con Maroto, que pone fin a una guerra de siete años. La Reina le concede por ello el título de duque de la Victoria. El frente carlista de Levante, capitaneado por Cabrera, fue también reducido, éxito por el que recibió el título de duque de Morella y el Toisón de Oro. Tras estas hazañas victoriosas, se convirtió en la cabeza del liberalismo progresista. Con él comenzaba un fenómeno nuevo: el acercamiento a la política de algunos militares llamados a desempeñar papeles políticos fundamentales gracias a su prestigio, ganado en el campo de batalla iniciándose, según Romanones, el período del largo militarismo en España. Sin embargo, pronto comenzaron diversas revoluciones, muchas de ellas en su contra lo que le llevó a su marcha a Inglaterra cuando se cumplió la mayoría de edad de la reina en 1843, siendo obligado a abandonar el cargo y disolver las cortes. Tras su regreso, formó parte del panorama político español de mediados del siglo XIX, donde moderados y progresistas accedían al cargo, estando Espartero en el cargo progresista durante el bienio 1854-1856, siendo desplazado por O’Donell con el proyecto de Unión Liberal. Recuerda que si coges la Línea 6, también conocerás a este alcalde de Madrid.
    • Sainz de Baranda: Pedro Casto Sainz de Baranda (1775-1855) fue alcalde de Madrid en plena Guerra de Independencia, ya que el anterior corregidor de la ciudad abandonó su puesto en 1808 ante la llegada francesa. Sin embargo, Sainz de Baranda decidió enfrentarse a ellos, promulgando un Bando en el que aseguraba la defensa de Madrid y la toma para él de todos los poderes para asegurar el buen gobierno de la Ciudad; por ello se ganó el sobrenombre de “El Dictador de Madrid”. Pero nada más lejos de la realidad, tras el triunfo de la revolución, aceptó la Constitución de Cádiz, que fue leída en cada parroquia de la ciudad para el conocimiento de los ciudadanos.
  • LÍNEA 10. 
    • Alonso Martínez: Manuel Alonso Martínez (1827-1891) también es conocido en la Línea 4 y 5 pero ¿quién fue realmente? A pesar de ser un prestigioso letrado, lo que de verdad fraguó su figura fue su relación con la Reina Isabel II y el General Espartero lo que la que hizo que fuera nombrado Diputado de las Cortes durante el Bienio Progresista (1854-1856). Además, fue ministro de Fomento y uno de los financiadores del Canal de Isabel II. Como jurista, destaca su postura hacia la codificación del derecho civil español para intentar solucionar algunos problemas a los que se enfrentaba los jueces en este momento.

Si te ha gustado la nueva entrada… ¡COMPARTE! Y lo mejor de todo… Antent@ a las nuevas publicaciones; así cuando alguien te diga de quedar en “Príncipe de Vergara” podrás contarle su apasionada historia.

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