Los trampantojos de Madrid

Una ciudad tan grande como Madrid emana colores y vida por todas sus calles, y sin duda alguna, una de las cosas que más suelen llamar la atención del viandante cuando pasea por sus rincones favoritos son los trampantojos.

Definimos el trampantojo como una “trampa ante el ojo”, una ilusión con la que se engaña haciendo ver a alguien lo que no es. El término como tal procede directamente del francés trompe d’oeil y consiste en una técnica pictórica que juega con las perspectivas y los planos, anulando la representación del pintor para dar paso a la realidad ficticia de un entorno físico fingido. Es decir, intenta simular una realidad a través de la pintura. Es un recurso antiquísimo que usaban ya los griegos y los romanos en su tiempo, y sobre todo, fue llevado a su máximo esplendor durante el periodo artístico del Barroco en techos de iglesias y palacios de todo el mundo. Se utilizaban diferentes técnicas, tediosas y complicadas, pero que reflejaban un resultado único y muy despampanante. 

Además podían simularse paisajes, materiales como el mármol o la madera, disimular defectos o simplemente alegrar una estancia.

Trampantojo calle San Bernardo

Un ejemplo muy famoso aquí en Madrid se encuentra en el Monasterio de las Descalzas Reales donde podemos encontrar la “Capilla del Milagro” en la que el trampantojo crea la estructura arquitectónica del interior así como el palco y las ricas decoraciones vegetales y de pan de oro de su alrededor o los barrotes que dan a otro espacio más allá. Este convento posee verdaderas maravillas.

Capilla del Milagro, Convento de las Descalzas

Pero si tenemos que quedarnos con alguno de los techos pintados a través de esta técnica en la capital, nos quedamos con la cúpula de la ermita de San Antonio de la Florida, del siglo XVIII. ¿Quién pinta esta magnífica obra? Pues nada más y nada menos que Francisco de Goya, que juega perfectamente con los metros que tiene para crear un efecto óptico donde colocar una gran cantidad de personajes alrededor de una balaustrada. Todos ellos asisten al milagro de San Antonio, y todos ellos representan al pueblo de Madrid.

Cúpula ermita San Antonio de la Florida

Recorriendo tranquilamente las calles de algunos de los más famosos barrios de Madrid, vamos a encontrarnos granes lienzos, medianeros de casas, ciegos entre plazuelas o fachadas de patios que se convierten en un escenario perfecto para crear trampantojos urbanos. ¿Qué solemos encontrarnos en esta tipología? Aperturas imaginarias de calles inexistentes, extensiones de edificios, balcones que realmente no están ahí, cielos abiertos, escaleras infinitas, gatos y gatas madrileños camuflados entre los edificios… 

Aquí abajo os dejamos algunos que seguro que os suenan mucho. El primero se trata de la animada tertulia que crea Mingote en esos balcones coloridos y que podemos encontrar en la calle de la sal subiendo hacia la Plaza Mayor. ¡Es uno de nuestros favoritos!  Otro de los más míticos se encuentra adornando el Barrio de Lavapiés, y es la famosa Casa de la Vela, donde podemos ver a una vecina del barrio asomada al balcón tendiendo y un reloj solar creado en la fachada a su alrededor. Sin duda, curioso y auténtico.

Trampantojo Mingote Calle de la Sal
Trampantojo y Reloj Casa de la Vela, Lavapiés

La mayoría de las obras que recubren las fachadas murales de Madrid fueron creadas en la década de los 80 del pasado siglo XX. Como por ejemplo los murales de la Plaza de Puerta Cerrada, obra de Alberto Corazón, realizados en 1983. Junto al enorme conjunto de frutas y verduras que puede verse hoy se encontraba el llamado “gallo carnicero”, desaparecido en los años años 90 tras la reforma del edificio.

Trampantojo Plaza Puerta Cerrada

Otro de los autores de algunos de los más pintorescos murales de las fachadas madrileñas es Alberto Pirongelli, que posee obras en varias zonas de Madrid y son realmente impresionantes.  De este creador son los siguientes trampatojos que os dejamos a continuación: en la Plaza de los Carros y en la calle Montera.

Trampantojo Plaza de los Carros
Trampantojo calle Montera

Si cabe uno de los más escondidos y curiosos se encuentra en la Academia de Bellas Artes de San Fernando, y trata de simular la antigua puerta desaparecida que realizó en el proyecto Churriguera y que daba entrada a lo que sería el antiguo palacio. Al restaurar el edificio, esta puerta quedó perdida pero el tapiz que la recubre actualmente parece ser de piedra y no una ilusión pintada.

Trampantojo Puerta Real Academia de BBAA

En la calle de la Cruz vislumbramos uno de los más conseguidos, donde podemos ver una calle ficticia y el Edificio de Telefónica de Gran Vía sobresaliendo al fondo. Éste es obra de Ángel Aragonés. 

Trampantojo calle de la Cruz

Y aunque nos encantan todos, nos gustaría que vosotros nos comentáseis cuál es vuestro favorito, si hay alguno secreto por ahí en alguna calle que conozcáis, tienda o barrio. ¡Dejádnoslo en comentarios!

Trampantojo en Navalcarnero
Trampantojo calle don Pedro

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