La Residencia de Señoritas de Madrid

El siglo XX comienza pisando fuerte en cuanto al enriquecimiento de la cultural española y el ejercicio del arranque de la genialidad que vendrá después. Con la Institución Libre de Enseñanza y la renovación pedagógica se crearon numerosos centros de vida universitaria y de investigación para los jóvenes talentos que habrían de albergar dichas instituciones. Así fue como en 1910 se crea la Residencia de Estudiantes, la cual todos conocemos porque de allí salieron las más grandes mentes de la edad de plata española.

Pero tan desconocidas son las mujeres de esta época como famosos los nombres masculinos que por supuesto la inundan.  Seguro que a todos nos suenan Federico García Lorca, Luis Buñuel, Rafael Alberti, Luis Cernuda y otra larga lista de nombres que triunfaron en aquel momento.  Por el contrario, no son tan sonados los nombres de las jóvenes que también pertenecieron a la gran Residencia de Estudiantes ni aparecen en los libros de texto de los colegios e institutos. Hoy vamos a acercarnos a ellas, a su educación y a cómo fue el paso de estas grandes mentes del siglo de oro español de la literatura y el arte en el ámbito femenino.

Y es que en 1915, el éxito de estos centros estudiantes a nivel nacional y de la conocida Residencia de Estudiantes en Madrid, hizo que la Junta de Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas ampliase su radio, formando así el Grupo Femenino de la Residencia: la Residencia de Señoritas. Y no cualquiera encabezará este nuevo centro, pues será la más valiente pedagoga de todos los tiempos, María de Maetzu, la que dirigirá este grupo. Su apertura supuso una revolución en aquel momento, pues eran realmente escasas las mujeres que se acercaban a círculos universitarios y de educación superior. Y lo mejor de todo, creció a un ritmo sorprendente pasando de 30 residentes en 1921 a 177 mujeres en 1935.

En sus aulas no solo había cabida para el academicismo, también se ofrecían conferencias artísticas y musicales, tanto por parte de mujeres reconocidas como Victoria Kent, Gabriela Mistral o Claro Campoamor; como por parte de renombres intelectuales masculinos como Dámaso Alonso, Pío Baroja, Ricardo Baeza, Ortega y Gasset y un largo etcétera.

Filosofía, antropología, comentarios de libros, diálogos, poesía y teatro. Incluso las propias chicas daban conferencias abiertas al público general, teniendo gran repercusión en la prensa de la época.

Esto no da lugar a dudas, se habló bastante de la Residencia de Señoritas, como el 27 de octubre de 1931 en el diario madrileño Crisol, donde Corpus Barga dijo estas palabras:

“Las señoritas de la Residencia, asomadas a la alta galería del paraninfo, hacían pensar, entre otras muchas cosas, en la ermita de San Antonio pintada por Goya. Una sacerdotisa alta como una estatua de catedral gótica, pero más bien estilo Renacimiento por el tocado, casi una florentina vestida de negro, estaba hablando desde el sitio del altar. En realidad, estábamos en una Universidad norteamericana, donde toda evocación religiosa es posible. Donde no estábamos, de ningún modo, era en un colegio de monjas. La enseñanza de las órdenes religiosas anda herida de muerte en España no por las leyes de la República, sino porque la Residencia de Señoritas, como el Instituto-Escuela y demás instituciones docentes de tipo laico, tienen cada vez más éxito de público. Se ve que la burguesía española ha cambiado. Antes de que viniera la República era ya republicana sin saberlo. Ahora la República ha salido definitivamente del Comité republicano del distrito de la Latina. La Latina tiene que hallarse ahora precisamente en la Residencia de Señoritas. Fue la precursora, puede ser la patrona, de estas señoritas estudiantes”.

 

Además, hay que decir que siempre contaron con el apoyo del International Institute for Girls in Spain, una institución norteamericana que había puesto su sede en Madrid a principios del siglo XX y que les proporcionó todo tipo de materiales necesarios, profesorado para conferencias, métodos, libros e incluso les prestó alguno de sus edificios e incluso se llevaron a cabo becas de intercambio con mujeres americanas de colleges que pertenecían a dicho Instituto.

Concluir diciendo que la mayor parte de las mujeres importantes, que tuvieron algo que decir en la sociedad española del los primeros 40 años del siglos XX estuvieron sin duda relacionadas de alguna forma con la maravillosa Residencia de Señoritas.

Como residentes destacadas: Matilde Huici, Delhy Tejero y Josefina Carabias. Otras como María Goyri, María Zambrano, Victorina Durán o Maruja Mallo formaron parte de su profesorado. Zenobia Camprubí, Gabriela Mistral, Victoria Ocampo, María Martínez Sierra, Clara Campoamor o Concha Méndez participaron activamente en la formación y las actividades de las alumnas. Entre sus salones también nació el republicano Lyceum Club Femenino o la Asociación Universitaria Femenina que defendería los derechos de las mujeres dentro de las facultades

Nombres que alcanzaron notoriedad, sí, mujeres que vinieron de todos los rincones de España y un espíritu común que las unió: el nuevo modelo de la mujer independiente y profesional de la vanguardia, que todavía resultaba exótico en la sociedad de su época.

One Comment

  1. María

    Una información muy interesante, me ha encantado

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